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El Ducado de Hugo (Duchy of Hugo en ikernés) es el decimosexto Estado Federal miembro de la Federación de los Estados Unidos. Situado al noreste continental, tiene fronteras (en el sentido de las agujas del reloj) con Reino de Johnny, mar del este, Reino de Cristina, Condado de Kajaani (ILU), Reino de Yeray e Imperio de Lucía. Con mas de 30 millones de habitantes, es el vigésimo séptimo estado más poblado del mundo, y con más de 225 000 kilómetros cuadrados es el decimoséptimo estado más extenso del planeta.

El Ducado de Hugo es Estado Federal muy comprometido con los ideales de la nación, así como un reputado pacifista que solamente amagó con abandonar esa senda durante el verano del año 9, en una breve crisis que lo enfrentó al Principado de Olaya derivada de la Operación Pandora. El DHU es también un estado muy próspero, que no obstante se vio obligado a invertir grandes cantidades de dinero tras el terremoto de palazuelino del año 7. Las ayudas federales e irikenses terminaron por convertir al estado en uno de los más desarrollados del planeta, y Hugo aprovechó la ocasión para invertir a su vez en otros estados. La Alidaim le reconoce como el verdadero líder de uno de los más prósperos tratados dentro de la alianza; el que tiene firmado con Principado de Adrián, Reino de Rodrigo y Principado de Pablo. Durante el año 10 apoyó el plan conjunto de Reino de Yeray y República de David, de apoyar la X Era Internacional sobre la Copa Mundial de Fútbol celebrada en el Imperio de Amanda, y es conocido que trabaja para incorporarse activamente a la XI era, aunque su gobierno -presidido por el carismático veterano William Howard-Taft- todavía no sabe cuándo podrá hacerlo.

Geografía

El Ducado de Hugo es, con diferencia, el Estado Federal más montañoso y, tras el Reino de Cristina -mucho más pequeño-, el segundo estado con la mayor altitud del planeta, 1 866 msnm. La cordillera The Angels es la más elevada del mundo fuera de Isla Nueva, contando con hasta 4 picos de más de 8 000 metros -igualmente los últimos fuera de la gran isla meridional-, el Monte Gladness, el Monte Highfall, el Monte Spoita y el Monte Saxnery. El Gladness es con 8 084 metros de altitud una de las montañas más elevadas del mundo y la mayor altura del hemisferio septentrional. La costa que tiene en el mar del este está llena de acantilados y apenas tiene playas, visitadas por su excelente conservación más que por su clima, que no acompaña al estado en la mayor parte del año.

El Ducado de Hugo apenas posee llanuras, todas ellas ocupadas por ciudades de mayor o menor tamaño. La excepción es la capital, Hugo, ciudad Patrimonio de la Humanidad por estar situada entre dos grandes montañas que forman un peculiar valle en V: el Valle de Hugo (Hugo's Valley)

Historia

El día 26 de comenzador del año 5, los entonces Estados Unidos Vereianos deciden regalar al Duque Hugo, nacido en Eiapisa, la mitad de los territorios arrebatados al Reino de Iván -que no estaba en la zona en la que se encuentra ahora-, como muestra de agradecimiento por su ayuda en la Batalla de Oestenlitz contra las tropas del Imperio de Emma. Nacía así el pequeño Ducado de Hugo, que acabaría por expandirse dos veces más hasta adoptar su tamaño actual.

Los inicios

El mismo día que surgía como entidad política, el DHU era admitido en la Alidaim. Su vecino, el Ducado de Jose Luis, también. El DJL había obtenido la soberanía de la otra mitad del antiguo RIV, y la actual ciudad de Hugo se hallaba dividida en dos estados.

El país se estaba incorporando paulatinamente a la comunidad internacional, ayudado por los EUV, cuando estos sufrieron los terribles atentados del 17-T, que paralizaron toda su actividad internacional. El DHU apoyó a los vereianos, pero en aquel momento no disponía de medios ni siquiera para garantizar su propia seguridad, por lo que su apoyo fue meramente político y diplomático. Diez días después, una vez los EUV hubieron recuperado el control sobre todo su territorio, el DHU es colocado como agradecimiento por su apoyo en la Lista WFF.

Durante más de seis meses, el Ducado de Hugo apenas tuvo relaciones internacionales. Se dedicó a terminar de crear sus instituciones, sus edificios públicos y sus sistemas de gobierno. Tampoco participó en ningún enfrentamiento armado, iniciando una política pacifista que aún hoy mantiene.

El año 6: la internacionalización y el 16º Estado Federal

El año 6 fue el año clave para el Ducado de Hugo. Lo primero que hizo fue aceptar la invitación de la Cúpula Mayor de la Alidaim para formar parte de ella durante seis meses, membresía que ostentó en varias ocasiones desde entonces. Fundamentalmente mediante el deporte y dentro de ese ámbito mediante la Selección de Fútbol de Hugo, el Ducado de Hugo se fue abriendo al mundo y dándose a conocer, experimentando su economía un enorme crecimiento debido a tratados económicos con las grandes potencias: la Federación, la República de Enol, el Imperio de Lucía...

Sin embargo, el ambiente bélico que se respiraba en el mundo tras la confirmación del enfrentamiento político definitivo entre la Federación de los Estados Unidos y el Imperio de Manuel no favoreció a la política pacifista del Ducado de Hugo. Tras muchas reuniones diplomáticas, el país se mostró definitivamente dispuesto a defender a los países de la Alidaim. En ingridiano estalló la Sexta Guerra Mundial, que enfrentó a la Acomu -actual ONLC- contra la alianza federal. El día 11 el DHU confirmó que lucharía junto al bando de la Alidaim, rompiendo por primera vez su política pacifista.

El día 27, ya con la guerra terminada y sin haber tenido que librar ningún enfrentamiento armado, el Ducado de Hugo, que había obtenido las tierras del desaparecido Ducado de Jose Luis, recibió la autorización federal para atacar el Principado de Borja y casi triplicar su territorio tras su rápida victoria. Al día siguiente, todo el territorio del viejo PBO era parte del DHU y este alcanzó el tamaño que tiene en la actualidad.

En sarino la Guerra Secreta entre el Reino de Sara y el Reino de Enol no afectó al Ducado de Hugo, pero el día 7 con la rebelión de los autofederalistas (nacionalistas de los Estados Federales que pretendían un alejamiento entre los mismos), hizo al DHU intervenir en la Guerra Civil Federal del lado de su aliado, la Unión Eiapisa. De nuevo un enfrentamiento, aunque esta vez el país no declaró ninguna guerra y se limitó a bloquear las rutas comerciales del Reino de Yeray.

El 18 de sarino, acabadas todas las guerras de ese mes, el Ducado de Hugo se mantenía en la Cúpula Mayor de la Alidaim a petición de la Unión Eiapisa. Tres días después el gobierno liberal de Max Rosenborg confirma que adelantará las elecciones en el país para hacerlas coincidir con las de medio mundo, que se celebrarían el día 2 de finalidor. Toda la población sabía que las elecciones eran en realidad un referéndum de adhesión a la Federación, ya que el DHU había recibido la invitación por parte de la UEI dos semanas antes. El día 26 la Federación recomendó al país celebrar el referéndum de adhesión el día siguiente, con el objetivo de dar tiempo a las instituciones federales para preparar la entrada de más de 22 millones de personas como ciudadanos de la USF. Las elecciones políticas se celebrarían junto con las de los demás estados.

El 27 de sarino del año 6, el 68% de la población huguesa dijo 'sí' a convertirse en el 16º Estado Federal. El DHU fue aceptado sin problemas. En las elecciones estatales del 2 de finalidor el entonces Partido Socialdemócrata obtuvo una mayoría aplastante, y los nacionalistas hugueses se disolvieron y se integraron en el Partido Republicano.

Los inicios como Estado Federal

A principios de paulimarino del año 6, el Ducado de Hugo era el segundo estado con mayor índice de crecimiento neto, solo superado por la República de Irune. El estado seguía experimentando un gran crecimiento económico y diplomático, aunque lastrado por una vieja política de aislamiento que la Federación desde su ingreso intentaba cambiar. Colaboraba con la Alidaim pero se declaraba pacifista: era su tradición y el Gobierno Federal lo respetaba, al menos mientras siguiera comprometido con la alianza. Asistió a la I Cumbre Anual de la Alidaim (19 al 22 de eiapisano del año 7) y a la I Cumbre de la Cúpula Mayor del año 7 (2-3 de palazuelino), absteniéndose en la votación de la Resolución 3-1/227.

Terremoto del Ducado de Hugo

El día 16 de palazuelino de un año 7 que prometía en el ámbito internacional, el Ducado de Hugo sufrió la que hoy en día se considera una de las peores tragedias naturales de la historia. Un movimiento de la Placa de las Central Lands hacia el oeste originó un brutal terremoto, que golpeó con dureza a las zonas más humildes del estado. La magnitud del seísmo fue tal que se sintió con fuerza en Jo-de-Cappe, la capital de sus vecinos jonyanos. A las 19:07, el estado declara la alerta máxima y anuncia que sus fuerzas de seguridad se han visto superadas por los acontecimientos. Los fallecidos se contaban por miles, y los pueblos de la cordillera de Los Ángeles habían sido arrasados. La capital del estado, Hugo, estaba a apenas 18 kilómetros del epicentro del seísmo -de grado 8.6 en la escala de Ritcher-, y prácticamente todos sus edificios de más de tres alturas se habían colapsado.

El Gobierno Federal declaró el nivel máximo de alerta en toda la Federación de los Estados Unidos, y los Estados Federales comenzaron de inmediato a enviar ayuda a la zona. Los ejércitos de Reino de Yeray, Imperio de Sergio y Principado de Aitana fueron los primeros en desplazar unidades hacia el Ducado de Hugo, pero no los únicos. El Imperio de Lucía, el Reino de Cristina y el Reino de Johnny abrieron sus fronteras con el DHU y también mandaron efectivos para ayudar en las tareas de búsqueda de supervivientes.

El Duque Hugo, de viaje en Eiapisa, cancela su agenda y coge el primer avión hacia B-de-Capy, la única gran ciudad huguesa capaz de proporcionar ayuda a la capital. El Gobernador William Howard-Taft salvó su vida gracias a la existencia de un búnker debajo del Parlamento Hugués, ya que el edificio también resultó destruido.

La primera estimación de fallecidos ascendió a entre 100 000 y 200 000; la cifra final[1] fue de 247 011 víctimas mortales y más de 500 000 heridos.

El día 17, la Alidaim, viendo la magnitud del desastre y que todos sus estados miembros intervenían ayudando al Ducado de Hugo de una u otra forma, crea el Fondo para la Ayuda al Desarrollo, FAD, que se integra en la CPD y que gestionaría temporalmente las ayudas a países o estados que hubieran sufrido algún desastre natural. El FAD se disolvió tres meses después.

En los días siguientes, las tareas de reconstrucción fueron llevadas a cabo por un brillante equipo de ingenieros, que contó con el asesoramiento de expertos sismólogos para remodelar las infraestructuras de la capital huguesa de cara a posibles réplicas del terremoto.

Años 7 y 8

La ausente VII Era Internacional

El Ducado de Hugo, que gracias a las ayudas de la Alidaim y del Gobierno Federal terminó su reconstrucción con éxito, decidió no actuar -al igual que muchos otros estados- en la VII Era Internacional. Se aisló y terminó de recomponerse en poco más de tres meses. En las Elecciones Presidenciales del año 7, el socialdemócrata William Howard-Taft se hizo con la mayoría simple, y la abstención del Partido Autofederalista le permitió formar gobierno de nuevo. El estado terminó el año 7 consolidando su recuperación con la ayuda que prestó en la crisis de los refugiados del Principado de Tanya: el DHU alojó a 50 000 tanyanos que actualmente se hallan en su mayoría instalados en buenas condiciones en las inmediaciones de la ciudad de Hugo.

El cambio: VIII Era Internacional

El Gobierno Federal, ya en el año 8, elaboró el nuevo censo -que demostró que la población del estado había ascendido considerablemente-, y entró en la Operación OA -uno de los principales objetivos de la República de David para la VIII Era Internacional- el potenciar la diplomacia huguesa. Los hechos demostraron que este objetivo se cumplió con creces. Durante la VII Era Internacional, el Ducado de Hugo apenas había participado de la agenda internacional, pero el estado se mostró mucho más comprometido durante el verano del año 8. No pudo enviar representación a la III Reunión de la VIII Internacional el 9 de veranés, pero el Duque Hugo en persona acudió a la IV Reunión el día 17 del mismo mes.

El apoyo a la República de David y a la Alidaim aumentó la inversión extranjera en el Ducado de Hugo, e hizo ver a la RDV que el DHU podía ser un importante y poderoso aliado con su apoyo. Poco después, el 24 de ingridiano, la Alidaim clausuraba la VIII Era Internacional, concluyendo que sus planes de internacionalización del Ducado de Hugo habían sido cumplidos con creces.

El 5 de finalidor el DHU presentó su nueva bandera, con un diseño que utilizaba los colores del la Stars and Stripes federal. En ese mismo mes también se celebraron las Elecciones Presidenciales en toda la Federación, que se saldaron con una nueva victoria para el veterano William Howard-Taft. El político gozaba de una gran aprobación en todo el estado, en gran parte por su cercanía con el pueblo. Pero el sector más progresista del entonces Partido Socialdemócrata criticaba muchas de sus medidas aislacionistas, obteniendo como respuesta normalmente el silencio. De los 175 escaños del Parlamento Hugués, Howard-Taft se hizo con 106.

El 7 de nicolaitanés el general David, que se había convertido en un embajador importante ante la Alidaim, declara la intención del Gobierno Federal «evaluar durante la IX Era Internacional el compromiso de muchos estados». Howard-Taft empezó entonces a preparar al estado para el año 9, donde quería demostrar su apoyo «incondicional» a la alianza federal.

El 29 de paulimarino el DHU se abstiene en la votación de la Resolución 11 del Consejo General, dejando claro que la República de Lucas era uno de sus aliados pero ni mucho menos el mejor de todos ellos. A mediados de ikernés el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano cambiaba su sede de Irune a Hugo, en un claro gesto de la entonces presidenta Silvia Santamarina de acercamiento al estado. La medida no carecía de sentido, pues el Ducado de Hugo era entonces el Estado Federal que más porcentaje de su PIB estaba invirtiendo en desarrollo urbano. La dificultad de construir carreteras estables en un territorio tremendamente accidentado requirió la intervención de algunos de los mejores ingenieros del mundo. El jarrillero Härold Weiser lideró la construcción y el desarrollo de algunos túneles y puentes que unieron la capital huguesa con la ciudad jonyana de Sayiko, una vía que se consideraba fundamental por parte del gobierno estatal. El yenayense Hakim Benyamina se encargó de mejorar las autovías que unían la capital con B-de-Capy y Kajaani, requiriendo también la construcción de varios puentes, el mayor de todos el Viaducto de Bridgeway, que con 992 metros de longitud y 257 de altura es a día de hoy el más elevado del mundo y uno de los más largos de la Federación.

Relevancia ampliada en el año 9

El 8 de eiapisano del año 9, la Alidaim publicaba su lista de objetivos por estado para la IX Era Internacional. Pese a que aún restaban dos meses para su inicio, la alianza esperaba del Ducado de Hugo que «continúe su política de apertura internacional potenciada por la Operación OA». Con la intención de que otros estados también lo hicieran, la Alidaim impulsó la creación de la Operación Unity, mucho más ambiciosa que su predecesora y a la que varios estados -entre ellos el DHU- se unieron de inmediato. El gobernador Howard-Taft anunció que su estado estaba «preparado para colaborar con la Alidaim en cualquiera de sus planes».

El atentado en Hugo

A las 14:58 horas del sarayday 24 de eiapisano, un camión irrumpe en la céntrica y peatonal avenida de la Unificación, en pleno centro de la ciudad de Hugo, matando a al menos tres personas e hiriendo a otras 11. La ciudad, nada acostumbrada a este tipo de acciones, queda paralizada, mientras una escalofriante grabación de una cámara de seguridad de un establecimiento recorría el mundo entero.

El metro y la estación de ferrocarril de la ciudad detienen sus servicios, se cierra el aeropuerto y la Policía Federal insta a «todos los ciudadanos hugueses» a permanecer en sus casas. La presidenta federal Silvia Santamarina y el gobernador Howard-Taft son los primeros en reaccionar, condenando el ataque y asegurando que el responsable «será detenido o abatido a la mayor brevedad».

El ataque en Hugo se produce solo quince días después del atentado de Livinghall en la República de Ikerne, que acabó con la vida de siete personas: el mundo volvía a estar en alerta máxima antiterrorista, contra los Cyan, sus herederos y otras organizaciones aún más oscuras. Mientras el duque Hugo en persona y otras autoridades del estado reafirmaban su postura firme contra el terrorismo anti-federal, empezaban a preparar al estado para la IX Era Internacional.

IX Era Internacional: al borde del caos

El 9 de comenzador otro terrible atentado iba a sacudir a la Federación: un hombre se inmola en un auditorio en Paulita, en medio de un concierto de la cantante irikense Sophie Parr. El DHU se unió a las innumerables muestras de dolor y apoyo al Principado de Paulita: 22 personas fallecen en el atentado, la mayoría niños y adolescentes que asistían al concierto de Parr. El Ducado de Hugo, de donde eran originarias cuatro de las víctimas, decreta tres días de luto oficial e incrementa el nivel de vigilancia en ese tipo de actos.

La República de David y el Ducado de Hugo habían mantenido varias conversaciones acerca de la línea de actuación de la Alidaim durante la era. La alianza federal pensaba desplegar gran parte de su infraestructura diplomática rápidamente, para intentar paliar los efectos de la amenaza terrorista. Sin embargo, pronto tuvo que enfrentarse a varias crisis que terminarían por hacer fracasar la Operación Unity, plan que había ideado Eiapisa para que la Alidaim llevase a cabo durante el verano.

La formación de la Alicom a principios del verano fue vista en el Ducado de Hugo como la primera muestra de división interna en la Alidaim. Howard-Taft, que tenía experiencia previa en crisis por su pasado como embajador vereiano, mencionó entonces a «el escaso nivel de compromiso de algunos estados miembros» como uno de los principales problemas a los que se enfrentaba la alianza federal. La ausencia de algunos estados muy comprometidos con la Alidaim -como el Principado de Yenay o el Imperio de Amanda-, y los continuos rifirrafes entre el gobierno de Silvia Santamarina y el gobierno de Eiapisa hacían presagiar una era internacional considerablemente caótica. Y así iba a ser.

El día 3 de veranés, un grupo de militares yerayanos llevaba a cabo en el Reino de Yeray un pseudo-golpe de estado que alejó a ese estado de la Federación durante tres días de infarto. El Ducado de Hugo, segundo estado del mundo con más frontera con el RYE, se alarmó con motivos: la potencia militar yerayana era una de las más grandes del planeta, y desde Hugo se contactó de inmediato con Eiapisa, Amanda, Olaya y otros estados cercanos para poner en marcha estrategias de defensa comunes ante un hipotético ataque del Reino de Yeray. Sin embargo, la voluntad apaciguadora tanto del propio rey Yeray como del general David y otros diplomáticos federales terminaron por cortar la crisis de raíz. La República de David dio por finiquitado el conflicto el día 6, aunque los militares yerayanos no devolverían definitivamente el poder al gobernador republicano Paul Appletree hasta varias semanas después. El apoyo de la presidenta Santamarina al Reino de Yeray en detrimento de otros estados que permanecieron al lado de la Federación y la Alidaim aquellos días terminó por desprestigiar a la olayana, y el gobernador Howard-Taft no tardó en unirse a los demócratas que exigían su dimisión.

En la II Reunión Internacional de la IX Era Internacional de la Alidaim, celebrada en Hugo el día 14, la alianza intentó limar las asperezas entre sus mayores miembros. El Ducado de Hugo, como anfitrión, demostró su gran amistad tanto con la República de David como con la República de Lucas, que mantenía un perfil medio pero que tenía intenciones de intervenir «en breves» en el panorama internacional. El enfrentamiento entre Olaya y Eiapisa había lastrado a la Alidaim, y los lucasinos -con apoyo de los hugueses- se estaban acercando al «ala dura» de la alianza. El día 18 se celebraba la III Reunión Internacional, a la que también acudió representación huguesa. Esta reunión, pese a ser menos multitudinaria, dio pie a la intervención de una gran potencia como el Principado de Nicole en la escena internacional. Tan solo dos días después, el PNI empezaba a planear junto al Principado de Adrián -un estado amigo del Ducado de Hugo pero enemigo entonces de los lucasinos-, la Operación Pandora, con el objetivo de asesinar a tres importantes personalidades lucasinas[2] y así desestabilizar al país[3]. El plan fue ejecutado el día 21 y tuvo un éxito relativo: el presidente Brint y el general Kovka fallecieron, pero el vicepresidente lucasino Kylian Flint sobrevivió.

El atentado contra Brint, Flint y Kovka tuvo lugar de forma simultánea en la mañana del día 21. Esa misma tarde, el caos cayó sobre la escena internacional. Se produjeron innumerables reuniones. El Ducado de Hugo, mayor aliado de la República de Lucas, condena de inmediato la acción por todos los cauces oficiales y, viendo la lentitud de la Alidaim, llega incluso a amenazar con declarar la guerra al Principado de Nicole y al Principado de Olaya, que sorprendentemente había optado por apoyar la acción del PNI. El Principado de Olaya, un estado entonces distanciado de la República de David y de la propia Federación, no se tomó nada bien las amenazas, y solo la pronta intervención de las diplomacias irikense y yerayana pudo poner fin al conflicto. La situación internacional estuvo tan al filo de una guerra mundial, que se conoció aquella tarde con el sobrenombre de «hora anaranjada».

El final de la crisis trajo como beneficio para el Ducado de Hugo la firma de un nuevo tratado comercial con la República de Enol, un estado que también había bregado por la paz internacional. Sin embargo, ahí terminarían las buenas noticias, ya que el 26 de veranés una célula terrorista llevaría a cabo el atentado más sangriento del año en la República de David. La reacción internacional fue la condena unánime al terrorismo, contribuyendo la crisis sufrida por los irikenses a disipar de golpe los restos de los incidentes derivados de la Operación Pandora, así como el enfrentamiento entre el Principado de Olaya y el núcleo de la Federación. Cuatro de los heridos en el atentado en Valencia eran miembros de una familia huguesa, sufriendo uno de ellos graves heridas que obligaron a los médicos del hospital Duque Hugo en la ciudad irikense a aplicarle cirugías de amputación. El DHU, como la inmensa mayoría de los estados del mundo, mostró sus respetos y solidaridad con la República de David, ondeando todas sus banderas a media asta durante los días 27, 28, 29 y 30 de veranés. Pocos días después, el 4 de ingridiano, un nuevo atentado golpeaba esta vez el Principado de Helena, principal destino de las inversiones irikenses, con el objetivo de provocar daños colaterales a la economía federal. El Ducado de Hugo emitió también en aquella ocasión un comunicado oficial lamentando la muerte de 13 personas en el ataque y garantizando el apoyo del estado en la lucha antiterrorista.

La principal consecuencia diplomática de los atentados de veranés en la RDV fue el fin de la IX Era Internacional. El Ejército Irikense, que llevaba desplegado en decenas de estados desde hacía varios años, fue enviado de vuelta a su hogar. El DHU decidió entonces centrarse en mejorar sus relaciones con sus mayores aliados; el Principado de Adrián, la República de Lucas, el Principado de Pablo y el Reino de Rodrigo, fundado el 11 de ingridiano y que recibió desde el principio apoyo financiero de Hugo para la construcción de sus infraestructuras. Cuatro días después, la breve Primera Guerra de Svvola -con la Batalla de Florentine como único acontecimiento bélico destacable-, recibió el rechazo frontal del Ducado de Hugo, lo que hacía presagiar a la Federación que el estado nórdico volvía poco a poco a la senda del pacifismo.

Entre dos eras. Aumento de la diplomacia

El 28 de finalidor, la Federación ya había concluido la IX Era Internacional. El Imperio de Pelayo y la República de Lucas habían mantenido un conflicto durante sarino con respecto a Isla David, que a la postre sería el germen de posteriores enfrentamientos en esa misma isla. En la tarde del día 28, mientras los ciudadanos hugueses concurrían a las urnas convocados por el referéndum de satisfacción federal -que arrojó un excelente 9.13 sobre 10 en el DHU-, el gobernador William Howard-Taft se reunía con el general David en Hugo, donde le dejó claro que «sabemos que Isla David nos va a traer problemas en el futuro». El Gobierno Hugués llevaba meses intentando mediar en el conflicto que mantenía el Principado de David con ciertos estados, pero sin el apoyo contundente de la Alidaim, poco podían hacer desde su posición.

En el ámbito internacional, durante varios meses -antes del inicio de la campaña electoral-, el Ducado de Hugo mantuvo un perfil bajo. El 27 de nicolaitanés votó por el status quo en la Resolución 13-2/1599, que reformó la Cúpula Mayor de la Alidaim. Hizo lo mismo -abstenerse- en la Resolución 14-2/2109, que eliminó el estatus de «miembro observador» de la alianza. La VI Reunión de Enolayano no agradó a la Alidaim, ya que unas declaraciones del la princesa Olaya contra el Ducado de Hugo molestaron bastante en el gobierno de Howard-Taft. Pese a que ambos estados seguían en cierto modo enfrentados, la amenaza terrorista y la crisis económica irikense y federal había al menos contribuido a mantener la cordialidad entre ellos.

El 3 de paulimarino, un buque de la Armada Federal explotó en la Base Fénix de la Isla de La Plana, en las Suragios. Ocho marineros hugueses fallecen, lo que hace de nuevo al estado vestirse de luto y clamar por una reforma profunda de los barcos más viejos y obsoletos de la armada. Un joven periodista, Lander Fernández, da entonces uno de sus primeros mítines en Hugo, asegurando que «nosotros emprenderemos de inmediato serias reformas para evitar que desastres como el de La Plana se vuelvan a repetir en el futuro». Fernández estaba entonces en precampaña de las primarias del Partido Demócrata, pero obtuvo todo el apoyo de Howard-Taft y su equipo. El día 25 Fernández ganaba las primarias por un estrecho margen, quedando como candidato demócrata a las elecciones presidenciales del año 10.

El 9 de ikernés estallaba la Guerra de los Hermanos. El Ducado de Hugo cargó duramente contra el conflicto, que tachó de «inútil enfrentamiento fratricida». Este conflicto afectó a la campaña electoral de la Federación, pero la oposición del Gobierno Hugués al mismo palió considerablemente sus efectos en las elecciones huguesas. El demócrata William Howard-Taft terminaría por revalidar e incluso ampliar su gran mayoría absoluta, pasando de 106 a 116 parlamentarios. El año 10 empezaba con la sensación de que el estado había aumentado enormemente su influencia internacional, y su gobierno podría aprovecharlo en la X Era Internacional.

El año 10. Guerras y ausencias internacionales

Las Elecciones Presidenciales de la Federación del 2 de eiapisano fueron un enorme éxito para el gobierno de Howard-Taft, que si bien esperaba la victoria, no que esta fuese tan amplia. El gobernador inmediatamente se puso en contacto con el nuevo presidente federal, Lander Fernández. El joven irikense advirtió al veterano gobernador de los serios planes de austeridad que tenía en mente, en gran parte para tratar de paliar la enorme deuda externa de la República de David, que lastraba a la economía de todo el país. Howard-Taft aceptó la decisión irikense, y su gobierno empezó a mirar hacia otros horizontes para intentar ampliar su red de influencias.

El 2 de comenzador el Ducado de Hugo se abstiene en la votación que terminó convirtiendo al Reino de Iván en el 25º Estado Federal. El gobierno del estado tenía planes más interesantes en mente. Su embajador en el Principado de Adrián, Leroy Petersen, había mantenido varias reuniones con el entonces gobernador Alan Watson, en las que Watson habría informado a Petersen de sus planes de expansión diplomática. Durante la primera mitad de la X Era Internacional el estado se centró en preparar a su ejército, ampliando subvenciones, adquiriendo nuevo equipamiento y llamando a filas a los reservistas. La Federación, ausente como estaba en el panorama internacional, se limita a advertir a los hugueses: no debían actuar sin meditar pausadamente sus pasos.

A finales de tanyano el gobierno estatal sopesó el ingreso en la Alicom, que había alcanzado un gran prestigio internacional. Sin embargo, veranés iba a ser un mes tan frenético para la Alidaim que la pequeña Alianza Comprometida no iba a poder ampliar su lista de miembros. El Ducado de Hugo, junto al Reino de Axel y el Principado de Pablo eran los únicos tres miembros «observadores» de la Alicom, estatus que sería eliminado al final de la X Era Internacional. El 7 de veranés la República de Lucas invadía Isla David en la que se conoció con el nombre de «Marcha Pacífica», una invasión de carácter más civil que militar, con el objetivo de recuperar la ciudad de Lagrange, que consideraban suya desde la Guerra Silenciosa del año 8. Esta acción desencadenó la Guerra de Isla David, en la que ambos bandos solicitaron asistencia al Ducado de Hugo. El enfrentamiento terminó con la intervención de la Alidaim tras haberse producido decenas de miles de muertos, heridos y exiliados. El gobierno de Howard-Taft se había negado a participar en esa contienda, pero sí mostró interés en hacerlo en otra: la Guerra de las Banquetas.

El 19 de veranés, con la Era Internacional casi paralizada, el Ducado de Hugo participa en la breve pero interesante reunión entre RDV, RYE, PPL, RLU y PAL. En ella se firma el tratado que reconoció al Principado de Álvaro como estado soberano, aunque el Reino de Yeray mostró su rechazo al mismo. Apenas nueve días después, en un contexto internacional bastante ajetreado, el entonces Principado de Ikerne vota a favor de abandonar la Federación, acción retrasada por el presidente Fernández y criticada con tristeza desde el DHU. El 4 de ingridiano, el Principado de Adrián provoca la ira de la Federación al solicitar su tratamiento como «imperio» -tras haber provocado una inútil guerra que sesgó las vidas de miles de soldados federales-. Esta acción causa una auténtica crisis gubernamental que se prolongaría en el PAD durante meses. Sin embargo, el día 15 se firmaba definitivamente la paz en la Guerra de Isla David. El mes terminaba con cierta tranquilidad, solo perturbada por el bombardeo de Fontbleau por parte de la Alicom.

El mes de sarino empezaba con la extraña Guerra de Blaine. El Principado de Adrián y la República de Lucas volvieron a enfrentarse indirectamente, apoyando cada uno a uno de los bandos implicados. El gobernador Howard-Taft se limitó a unirse a las declaraciones de su amiga Helen McAfee, sugiriendo a los nacionalistas de César Villa «rendirse cuanto antes».

La Guerra de las Banquetas

El día 20 de sarino el G-8 aprobaba el embargo armamentístico a los países que habían participado en la Guerra de Isla David. Esta decisión enfadó aún más a los contendientes, que se culparon el uno al otro de las graves crisis económicas que padecían. Durante toda la tarde la situación se fue tensando cada vez más, y finalmente el día 21 el Principado de Adrián declara la guerra a la República de Lucas y comienza a movilizar a sus tropas, empezando así la Guerra de las Banquetas.

En un primer momento el Ducado de Hugo rechazó participar, pero finalmente tras una reunión de varias horas entre el embajador hugués en Adri Mark Wallace y el gobernador adrianés Alan Watson el DHU se prestó a colaborar en los planes adrianeses. La República de Lucas, no informada del pacto secreto, cayó en la trampa, permitiendo el día 22 el paso de 51 205 soldados hugueses hacia el Territorio del Norte. Pensaban que el estado norteño había optado por ayudarles a ellos en lugar de al Principado de Adrián, pero poco tardaron en darse cuenta de que no iba a ser así: en la mañana del día 23 los soldados hugueses toman posesión de la ciudad de Nueva Lublin, cortan sus accesos por carretera y encarcelan a 160 policías lucasinos que opusieron la única resistencia al invasor.

La República de Lucas, indignada, protestó ante la Alidaim y la Federación, pero ambas entidades entendieron que «la crisis es culpa tanto de RLU como de PAD». Daban largas así a intervenir de uno u otro bando, lo que hacía presagiar un conflicto largo y muy disputado.

La primera fase de la guerra fue desastrosa para la República de Lucas. Tropas del Principado de Álvaro aprovecharon el desborde de las defensas lucasinas para asaltar y tomar la ciudad de Namice, en la Base de Everford. Después de la Guerra de Isla David, la ciudad de Lagrange había quedado en manos lucasinas, y la de Gaboa en manos adrianesas. Obuccine, y con ella todo el Principado de David, optaron por apoyar al Principado de Adrián y atacar conjuntamente la ciudad norteña, mientras las tropas del Ducado de Hugo se limitaban a hacerse con el control de todo el Territorio del Norte en pocas horas.

El día 25 se produce la intervención del Reino de Yeray contra el Principado de Álvaro. Los yerayanos, contando con el apoyo del Imperio de Eva y de la CEINAGE, invaden y conquistan el PAL en apenas tres horas, y la intervención del Imperio de Sergio del lado adrianés el día anterior había hecho colapsar las defensas costeras de la provincia de Lagrange. Mientras tanto, los hugueses se enfrentaban a las guerrillas locales: en tres días murieron 68 soldados, por más de 20 civiles lucasinos muertos y casi 600 detenidos. La República de Lucas, instada por sus aliados, deja a parte de su ejército en la República de Enol y se dispone a intentar recuperar el Territorio del Norte con ayuda de las Brigadas Pro-Lucasinas, conformadas por soldados de cerca de una veintena de estados ajenos a la guerra.

El día 26 el Senado de la Federación deniega al Principado de Adrián el permiso para utilizar la Armada Federal en ofensiva, lo que supuso un duro golpe para las aspiraciones adrianesas. A lo largo de los días 26 y 27 la cifra de soldados hugueses muertos en el Territorio del Norte asciende a 148, por 56 civiles muertos y unos 940 detenidos. El día 28 se producen dos acciones cruciales para el desenlace de la guerra: la victoria del Imperio de Sergio contra los refuerzos lucasinos en Lagrange, y la posterior entrada en la ciudad del Ejército Yerayano, camuflado por la CEINAGE en la «Operación Quique». En aquel momento, los atacantes no sabían si las tropas que habían entrado en Lagrange eran aliadas o enemigas, así que el Ejército Sergiano, inferior en número, optó por rodear la ciudad y esperar refuerzos.

Esos refuerzos iban a llegar el día 29. Transportados por cerca de 40 buques de la Armada Federal, 112 028 soldados hugueses desembarcaron en la costa noreste de Isla David, con el objetivo de recuperar Lagrange para el Principado de Adrián. El Principado de David ayudaría en el ataque, uniendo parte de su reserva a las tropas de DHU, ISE y PAD en la isla. La Batalla de Lagrange fue la más sangrienta de la guerra: el Ducado de Hugo perdió oficialmente a 56 891 soldados, y otros 342 cuerpos no han aparecido aún a día de hoy. El 1 de finalidor las tropas atacantes conquistaron Lagrange, pidiendo perdón al Reino de Yeray por haber desconocido que las tropas defensoras eran suyas. Una vez conocido ese dato, Hugo decidió replegar casi todas sus tropas y solo dejó en Isla David a 8 415 soldados. Esa misma tarde también se perdía Nueva Lublin, tras un extraordinario asalto por parte de las Brigadas Pro-Lucasinas, dirigidas por varios brillantes comandantes internacionales. El DHU tan solo perdió en esa batalla a 1 622 soldados, ya que cerca de 15 000 se rindieron al verse superados y fueron reenviados a territorio hugués.

El 4 de finalidor los dos bandos se hallaban cansados por el tremendo esfuerzo bélico, y el Ducado de Hugo empezó a sopesar seriamente abandonar el conflicto. No iba a ser necesario, porque la Alicom se les iba a adelantar: esa misma tarde su presidente, George Palmer, condena con dureza la guerra y anuncia que el día 5 «presentaremos una resolución oficial ante la Alidaim para detener este baño de sangre». La Resolución 15 del Consejo General fue aprobada el día 7 por un estrecho margen de tan solo un voto; el DHU se negó a votar junto a la Alicom, el RYE y la RDV por el «sí», aunque su voto negativo no impidió el éxito de la resolución, que denegó el permiso a República de Lucas y Principado de Adrián de volver a enfrentarse hasta el verano del año 11. Terminaba así la Guerra de las Banquetas: con el PDA recuperando todos los territorios de su isla y los dos principales contendientes siendo obligados a retirarse sin mayores cambios territoriales.

Hacia el año 11

El día 8 del mismo finalidor el DHU terminaba el repliegue de todas sus tropas. Había perdido a 58 661 de sus soldados luchando en una guerra que le era prácticamente ajena: las protestas hicieron al gobernador William Howard-Taft pedir disculpas a su pueblo, en una insólita declaración televisada el día 11.

Los hugueses se volvieron a centrar en su agenda interior, rechazando participar en la crisis interna que iba a vivir el Principado de Adrián en los meses posteriores a la Guerra de las Banquetas. El Partido Demócrata-Demócratas en el DHU se posicionó siempre contra las aspiraciones nacional-colonialistas del gobernador adrianés Alan Watson, y cuando se le expulsó del partido desde el DHU no hubo siquiera un comunicado oficial. El Ejército se redujo considerablemente, pero se aumentó la inversión en el entrenamiento de soldados para intentar recuperar el nivel perdido antes de la XI Era Internacional. El G-8 y el G-5 no impusieron restricciones económicas al Ducado de Hugo, lo que le permitió cubrir todos los gastos de la guerra en un par de meses. El 19 de paulimarino el Informe Owen de la Tiroika estimaba en un 100% el compromiso de la sociedad huguesa con la Federación, y el presidente Fernández visitó el estado tres días después.

Para el año 11, la intención del gobierno de Howard-Taft es continuar liderando el ala moderada de la Alidaim, un grupo de estados tan necesario para la alianza como para el mantenimiento de la actividad internacional.

Gobierno

El Partido Demócrata, a su llegada al poder en el estado, se encontró unas instituciones en muy buenas condiciones: limpias, sin corrupción y muy eficientes, aunque muy poco desarrolladas. El programa que desarrollaron los demócratas fue el de continuar con la política pacifista, muy arraigada entre la población del DHU y pese a algunas discrepancias dentro del propio partido. El Duque Hugo, que mantiene tal prestigio en el estado que la población aplaude sus palabras, ha asegurado que defenderá cualquier Estado Federal que sea atacado y acatará las normas de la Federación.

En las elecciones del 7-E en la USF, el entonces Partido Socialdemócrata revalidó su victoria, aunque solo la abstención del Partido Autofederalista le permitió formar un gobierno en minoría. Howard-Taft revalidó su victoria en las Elecciones Presidenciales del año 8, y su nivel de popularidad le permitió mantener su holgada mayoría absoluta en las Presidenciales del año 10, últimas elecciones celebradas en el estado. En la actualidad, de los 175 parlamentarios hugueses, 116 son demócratas, 44 republicanos y 15 autofederalistas.

Demografía

El Ducado de Hugo no es un estado excesivamente poblado. Las fuentes federales calculan que la inmigración ilegal está creciendo, estableciéndose en torno a unos 415 000 inmigrantes.

Según los datos del censo de finalidor del año 10, el estado tiene 30 196 557 habitantes, y una densidad de población de 134.12 habitantes por kilómetro cuadrado, ligeramente por debajo de la media federal. Su población se mantiene con un ligero crecimiento, ya que pese a las buenas condiciones de vida, el clima montañoso y oceánico no atrae a demasiados residentes fijos. No obstante, el DHU es el estado con más campings y áreas de descanso naturales del mundo.

Lenguas

El ikernés ha sido la lengua oficial del estado desde su fundación, y lo sigue siendo hoy en día. Mientras que el 98% de los colegios y universidades del DHU imparten el luciano o el enolés como segundas lenguas, el estado reconoce las libertades de la población para ser bilingües o cursar la segunda lengua que prefieran.

Ciudades

El DHU no tiene ciudades demasiado grandes. Hugo, la capital estatal, sufrió graves pérdidas de población e infraestructuras después del terremoto de palazuelino del año 7 pero ya se ha recuperado completamente -estableciéndose su población en torno a los 1 750 000 habitantes- y la segunda ciudad más poblada, B-de-Capy (antigua capital del Principado de Borja) no llega a los 660 000 habitantes. Es, por lo tanto, un estado muy descentralizado. El nivel de urbanismo roza el 74%, y no ha parado de ascender desde el año 8.

Economía

La economía del Ducado de Hugo se sustenta en dos pilares fundamentales: las piezas de alta tecnología para todo tipo de maquinaria y las energías renovables. Es el sexto estado del mundo con más centrales nucleares (30), el tercero con más plantas eólicas (199), el segundo con más hidráulicas (77) y el cuarto con más geotérmicas (19) Se calcula que en todo el DHU hay más de un millón de molinos eólicos; la República de David no llega a los trescientos mil.

El estado tiene que importar casi todas las materias primas básicas debido a un suelo difícil de plantar, la escasez de praderas y la inexistencia de flota pesquera propia. Su entrada en el mercado interno de la Federación le ha proporcionado el acceso gratuito a todas esas materias, mientras que la energía excedente huguesa -el DHU se autoabastece- es exportada a otros estados cercanos como el Reino de Yeray o el Reino de Rodrigo.

El Imperio de Lucía, vecino de los hugueses y segundo productor de vehículos del mundo, adquiere piezas de alta tecnología por un valor mensual de entre 300 y 450 millones de áilares, y la República de Enol firmó a mediados del año 9 un acuerdo comercial con el DHU que aporta desde entonces unos grandes ingresos para el Estado Federal.

Medicina y salud

El DHU solo tenía un hospital antes de la entrada en la Federación. Ahora tiene más de 80, 11 de ellos provistos de la última tecnología sanitaria y adecuados para el máximo nivel de emergencia sanitaria, el 4. Tiene 9.5 camas de hospital por cada 1 000 habitantes, un índice más que aceptable.

Educación

En el Ducado de Hugo solo hay dos universidades propiamente dichas, aunque todas las ciudades tienen colegios mayores en los que se imparten estudios universitarios al mismo nivel. Las universidades de Hugo y Wilderford juntan a más de 451 000 estudiantes en programas de colaboración e intercambio con muchas otras universidades federales y del extranjero.

Deportes

El deporte principal del estado es el fútbol. La Selección de Hugo milita actualmente en la Segunda División de la Liga Ipaai, y tiene un enorme seguimiento incluso a nivel federal.

Véase también

Referencias

  1. Contabilizados todos los fallecidos que en los primeros momentos se consideraban "desaparecidos".
  2. El presidente James Brint, el general Andrei Kovka y el vicepresidente Kylian Flint.
  3. El PNI y el PAD pretendían liderar posteriormente una operación militar internacional a gran escala contra la RLU.
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