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La Resolución 13 del Consejo General de la Alidaim llevó a cabo la mayor reforma de la historia de la Cúpula Mayor de la alianza, tras su aprobación el 26 de nicolaitanés del año 9 en votación ordinaria.

Tras muchas deliberaciones, los miembros del Consejo optaron por dotar de un gran poder a cinco de los mayores aliados históricos de la alianza: la República de David, la República de Enol, el Principado de Ikerne, el Imperio de Lucía y el Reino de Sara, pese a que este último apenas hacía unos meses que había retomado sus buenas relaciones con la Alidaim. A partir de la reforma, esos cinco miembros tendrían el poder para vetar cualquier decisión, medida o resolución de la alianza federal que considerasen contraria a sus intereses o a los de sus aliados.

Antecedentes

El día 13 de nicolaitanés del año 9, la República de David lanzó su proposición para reformar la Cúpula Mayor de la Alidaim. El primer objetivo de los irikenses era reducir el número de miembros permanentes en la Cúpula, ya que consideraban que el control de la alianza era mínimo con «ni más ni menos» que 11 miembros permanentes. Sin embargo, la propuesta irikense pecaba de incongruente: aseguraba pretender mantener la unidad de la Alidaim, pero su premisa era reducir el número de miembros permanentes haciendo que estos se agrupasen en lobbies o alianzas menores como los 4 Fundadores, el Pacto de Noaville, la Alicom o el Tratado de Ilisia.

Tres días después, el Principado de Ikerne presentó su propia propuesta de renovación de la Cúpula: con el objetivo de no dividir a la alianza, pero aceptando la organización en lobbies de la misma, se sugiere que en la Cúpula Mayor solo tengan puesto quince estados: cinco permanentes y diez invitados, sin normativa oficial de invitados permanentes. Los permanentes tendrían todos derecho a veto, pero ninguno más.

Desde Eiapisa se recibe esta propuesta con mayor entusiasmo que el propio planteamiento irikense, debido a su mayor sencillez. Uno de los puntos fuertes de la proposición ikernesa es el apunte que presupone -acertadamente- que un estado con derecho a veto, lo ejercería ante una acción que pudiera perjudicar a otro estado miembro de su mismo lobby.

El derecho a veto, una «novedad» no tan nueva -ya que la Cláusula Verenol permitía a RDV y REN bloquear ciertas decisiones del Consejo General-, fue vista con buenos ojos por los cinco estados a los que la propuesta ikernesa consideraba como «los más poderosos e influyentes de la Alidaim»:

  • En la República de David aprobaron la propuesta ikernesa de inmediato, aunque anunciaron que mantendrían la suya para que todos aquellos estados que quisieran votarla, pudieran hacerlo. Saray Gómez, la gobernadora del estrado, afirmó que «es la propuesta más sensata y eficaz», por el alto grado de compromiso de los miembros incluidos en la misma.

  • El gobierno de la República de Enol, capitaneado por Tyrion Waleran, apoyó la propuesta y aplaudió la inclusión del Reino de Sara, ya que lo consideraba como uno de los «aliados históricos» de la Alidaim. Según Waleran, «aunque no hayamos coincidido históricamente en muchos aspectos, el Reino de Sara siempre ha sido un aliado de la Federación de los Estados Unidos».

  • El Imperio de Lucía también se mostró satisfecho con la inclusión del Reino de Sara en la Cúpula Mayor: «creo que no hay ningún otro estado que haya mostrado a lo largo de su historia un compromiso económico, sociológico e ideológico con la Alidaim tan grande como el Reino de Sara», dijo Amelia Herrßaüfen.

  • En el Principado de Ikerne, su gobernadora Lorena Prieto dijo en un discurso que «no pecamos de soberbios al incluirnos a nosotros mismos en este estatus, sino que estamos siendo realistas con nuestra historia al lado de esta alianza». La República de David respondió por medio del mismo Presidente David: «muy pocos estados han dado tanto a la Alidaim como el Principado de Ikerne».

  • El Presidente del Gobierno del Reino de Sara, el conservador Derek Connor, agradeció la confianza depositada por la Alidaim en el Reino de Sara: «no defraudaremos a nuestros aliados históricos, y contribuiremos a aumentar los puntos de vista de la Alidaim en distintas facetas de la escena internacional».

La votación

La votación entre las tres opciones -la reforma ikernesa, la reforma irikense o el mantenimiento del status quo- se llevó a cabo en la cuarta sesión ordinaria del Consejo General de la Alidaim, el día 26 de nicolaitanés del año 9. Los 52 miembros de la alianza votaron así:

  • A favor de la reforma ikernesa: República de David, Principado de Saray, Principado de Adriana, Principado de Aurora, Reino de Yeray, Principado de Ikerne, República de Enol, Principado de Izaro, Principado de Sara, Imperio de Lucía, Reino de Enol, Principado de Adrián, Imperio de Amanda, Principado de Yenay, Principado de Pablo, Principado de Martín, Principado de Helena, Principado de Lucía, Reino de Iván, Principado de Sandra y Reino de Sara. 21 en total.

  • A favor de la reforma irikense: Principado de Paulita, Principado de Iris, Imperio de Sergio, Principado de Olaya, Principado de Cintia, Reino de Inma, Principado de Quique, Imperio de Carla, Condado de Noa, Imperio de Emma, Principado de Ángel, Principado de Sergio y Reino de Rodrigo. 13 en total.

  • A favor de mantener el status quo, votaron: Principado de Nicole, Imperio de Eva, Principado de Paula, Principado de Aitana, República de Irune, Principado de Elisa, Ducado de Hugo, Principado de Tanya, Reino de Pablo, Principado de Natalia, Reino de Sergio, Reino de Johnny, Principado de Noa, República de Lucas, Reino de Rubén, Imperio de Alberto, Reino de Iker y Principado de Nel. Un total de 18 estados.

Muchos de los estados que votaron mostraron sus razones para hacerlo, aunque la mayoría no lo hizo. Algunos de los que votaron por mantener el status quo simplemente lo hicieron mediante la abstención, aunque otros -como la República de Lucas-, tenían buenas razones para hacerlo.

Consecuencias

La Cúpula Mayor de la Alidaim pasó de tener 17 miembros -11 permanentes, 5 invitados y 1 «invitado permanente»- a tener 15: 10 invitados y 5 permanentes con derecho a veto. Será interesante observar en el futuro si alguno de los estados ejerce dicha potestad, ya que podría también suponer una carga de "mala prensa" si la resolución que bloquea es considerada como sensata por la prensa internacional.

Véase también

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